El satélite que revolucionará el control de la calidad del aire

Escrito por el 25 julio 2017 en Sin categoría con las etiquetas

satelite-monitoreo-calidad-aire-2El próximo mes de septiembre, el satélite “Senitel-5 Precusor”será lanzado desde el cosmódromo de Plesetsk, al norte de Rusia, lo que marcará un hito en el monitoreo de la calidad del aire.

Según lo informó Josef Aschbacher, director de los programas de Observación de la Tierra de la Agencia Espacial Europea (ESA), el satélite es el primero dentro del programa Copérnico que se dedicará a “monitorizar la química atmosférica, un parámetro importante para medir la calidad del aire y el cambio climático”.

Dicho programa, dirigido por la ESA y la Agencia Europea del Medioambiente, busca adquirir datos continuos y precisos de observación de la Tierra, así como brindar servicios para mejorar la gestión del medioambiente, comprender y mitigar los efectos del clima y garantizar la seguridad civil.

“Senitel-5 Precusor” es ya el sexto satélite en órbita del programa, y su función será elaborar un mapa de los distintos gases traza, tales como el dióxido de nitrógeno, el monóxido de carbono y el metano, que afectan la calidad del aire.

Asimismo, identificará puntos de contaminación elevada que pongan en riesgo a la salud pública, y generará alertas sobre los altos niveles de radiación UV y la aparición de cenizas volcánicas, peligrosas para la seguridad aérea.
El satélite cuenta con instrumento llamado “Tropomi”, que le permitirá cartografiar la totalidad del planeta cada 24 horas, considerada una tarea “crucial” de la misión.

La construcción de Tropomi —que medirá la luz reflejada de la atmósfera y la comparará con luz solar directa a través del espectro ultravioleta para determinar la composición de la atmósfera— es autoría de un consorcio de 30 empresas liderado por la compañía Airbus, tanto en el Reino Unido como en los Países Bajos.

Por el momento, el satélite se encuentra en la sede de Airbus en Stevenage, al norte de Inglaterra, ya listo para viajar a Rusia, según lo indicó Andrew Pilbeam, experto de Airbus que participó en su fabricación.

“No se trata del transporte de un paquete ‘normal’, hemos mantenido negociaciones con las autoridades rusas para que colaboren una vez llegue allí el satélite”, expuso.

Pilbeam agregó que el satélite es el que más rápido se ha construido hasta ahora (tan solo en diez meses), y que utilizará dos estaciones terrestres, una en Svalbard (Noruega) y la otra en Inuvik (Canadá).

Se calcula que los datos que recogerá la misión, cuya duración es de siete años, alcanzarán 1 millón de gigabytes.

Fuente: EFE

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