Capital de India es asfixiada por la contaminación del aire

Escrito por el 14 noviembre 2017 en Sin categoría con las etiquetas

Hace unos días, una densa capa de smog cubrió la ciudad de Nueva Delhi, capital de la India, impidiendo apreciar sus sitios emblemáticos. Esto llevó a que jóvenes como Nikunj Pandey sintieran mucho ardor en sus ojos y garganta.

Al igual que muchas otras personas, Pandey dejó de hacer sus ejercicios habituales y dijo sentir algo de opresión en sus pulmones. Por ello, comenzó a utilizar hasta tres mascarillas sobre su boca, externando al mismo tiempo su molestia por no poder respirar un aire limpio.

“Este es un derecho básico”, comentó. “Un derecho humano básico”.

Pandey es uno de los millones de habitantes que, en los últimos años, se han vuelto más conscientes de la toxicidad del aire en la India, y cuya frustración aumenta a diario por la falta de medidas por parte de las autoridades para remediarlo.

La semana pasada, la calidad del aire fue la peor del año en dicha metrópoli, pues las partículas contaminantes alcanzaron un nivel hasta 75 veces mayor al considerado seguro por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los especialistas han afirmado que respirar este aire es equiparable a fumar dos paquetes de cigarros al día. Asimismo, la revista médica The Lancet reveló que 2.5 millones de personas en la India mueren anualmente a causa de la contaminación.

Pandey mencionó que los millones de habitantes de las zonas rurales que se han mudado a la ciudad entienden mejor el problema, por lo que están probando varios remedios para combatirlo, desde ponerse bufandas sobre el rostro hasta comer “jaggery”, una variedad de azúcar no refinada, similar al piloncillo o canela, que algunos creen posee propiedades benéficas para la salud.

Las mascarillas, que en algún momento se consideraron una exageración de los turistas hipocondriacos, ahora son usadas de forma recurrente en las calles por funcionarios, burócratas y una buena parte de la población de Nueva Delhi.

Por ello, algunos voluntarios han repartido miles de mascarillas quirúrgicas a fin de resaltar el problema de la contaminación ambiental, pero estas tienen muy poca utilidad para retener las partículas contaminantes y mantenerlas fuera de los pulmones.

 

Fuente: El Imparcial

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