» La importancia de la normatividad ambiental en el sector transporte

Es fundamental que el gobierno, tanto en sus ámbitos federal como estatal, promueva, desarrolle, instrumente, actualice y cumpla normas que permitan tratar de manera integral el problema del sector transporte, para reducir los impactos derivados de sus emisiones.

Existen diversos problemas que aquejan al sector transporte, como son:

  • Aumento de la flota de autos provenientes de Estados Unidos.
  • La falta de programas para la renovación de flota.
  • Entrada de más autos nuevos sin sacar a los viejos de circulación.
  • Incipientes sistemas de verificación.
  • Escaso transporte público eficiente y accesible.
  • Mala calidad de los combustibles.

De igual forma, existe una gran necesidad de desincentivar el uso del vehículo privado y promover otras medidas de movilidad no motorizada, que podrían reducir hasta 3,53 Megatoneladas de CO210 equivalente al 2030. Esto si se construyeran 10 kilómetros de ciclo pistas en ciudades mayores de 750,000 habitantes (En México 15 ciudades incluyendo, D.F., Guadalajara, Monterrey, Puebla, Toluca, etc.).11

Si bien la tendencia debe orientarse a desincentivar el uso del automóvil y a promover transporte público limpio y eficiente, y la movilidad no motorizada, el día de hoy existe una necesidad imperante de hacer que la flota de vehículos tanto ligeros como pesados sea cada vez más limpia y eficiente. Por ello, es necesario crear un marco regulatorio capaz de transformar la flota y reducir los impactos del sector transporte en el ambiente y en la salud humana. Para ello existe un grupo de normas que manejadas de manera integral, lograrán combatir este problema de manera eficaz y en el corto plazo:

Autos más limpios y más eficientes: Tener una flota vehicular más limpia y eficiente es posible con la creación y publicación de una norma de eficiencia vehicular que permita a México producir y distribuir en el país vehículos que reduzcan el consumo de combustibles y con ello, emitan una menor cantidad de gases de efecto invernadero, lo cual ayuda a combatir de manera efectiva el cambio climático. Actualmente, varios países cuentan con una norma de eficiencia para vehículos nuevos, por lo que de no tenerla, México podría estar abriendo la puerta al aumento de la flota vehicular vieja e ineficiente responsable de ocasionar severos impactos en el medio ambiente.

La norma de eficiencia vehicular para México debe ser ambiciosa y alcanzar un rendimiento de al menos 18 km/litro para 2016.

Una norma de eficiencia podría representar ahorros económicos netos de hasta 448 mil 936 millones de pesos en un periodo de cumplimiento del 2012 a 2030, tanto por ahorro de combustible, como por emisiones evitadas y por impactos a la salud (INE).

Combustibles limpios y con bajo contenido de azufre: Los combustibles con alto contenido de azufre son responsables de la emisión de partículas que dañan la salud, por lo que es necesario dar cumplimiento a la normatividad que se creó en 2006, sobre la mejora de la calidad de los combustibles (Norma 086), para reducir el contenido de azufre tanto de las gasolinas como del Diesel y distribuirlo en todo el país para el año 2009.

 

Hasta el momento, Petróleos Mexicanos (PEMEX), no ha cumplido con esta obligación e incluso está promoviendo modificaciones a la norma para hacerla más laxa y para aplazar su cumplimiento a 2014.

De acuerdo con el INE, el valor en 2006 de los costos asociados con el cumplimiento de la norma ascendían a 4 mil 683 millones de dólares. En contraste, el valor estimado de los beneficios por la implementación de la norma, en conjunto con la introducción de nuevas tecnologías vehiculares en el periodo 2006-2030 es de 11, 373 millones de dólares, el cual resulta de evitar 56 mil muertes prematuras, 166 mil casos de bronquitis crónica y 5.6 millones de días de trabajo perdido.12

Tener combustibles limpios no sólo ayudará a reducir las partículas de suspendidas, también ayudará a que cada vez se tengan en México más autos eficientes, pues las tecnologías más avanzadas funcionan de mejor manera con combustibles limpios.

Vehículos con menores emisiones de partículas dañinas: Tanto los vehículos pesados, como los vehículos ligeros que consumen combustibles fósiles, especialmente aquellos que funcionan a Diesel, son los principales responsables de la emisión de material particulado (PM10 y PM2.5). Por ello, y como bien lo ha recomendado la OMS, es necesario establecer límites máximos permisibles que sean cada vez más estrictos; es decir, que controlen de manera más efectiva la emisión de dichas partículas provenientes del sector transporte. Para ello, es necesario actualizar las Normas 042 y 044 que establecen estos límites para vehículos nuevos, tanto ligeros como pesados.

Para un efectivo control de estas partículas es necesario que el sector transporte cuente con combustibles limpios, pues esto ayudará a que dichas normas funcionen de manera más integral.