» La población más vulnerable: los niños

El aire que respiran los niños constituye una fuente importante de exposición a sustancias que pueden perjudicar su salud.

Las niñas y niños pasan más tiempo al aire libre que los adultos y respiran más rápido que éstos, lo que potencialmente los expone a mayores concentraciones de contaminantes atmosféricos en el exterior, como el tránsito. Tal exposición puede comenzar antes de que el sistema inmunológico y los pulmones de los niños estén desarrollados por completo, lo que sugiere que sus respuestas difieren de las de los adultos.

Las partículas suspendidas, se asocian a la bronquitis aguda de los niños. Las investigaciones muestran que los índices de bronquitis y tos crónicas se reducen cuando bajan los niveles de partículas. Por su parte, en la base de datos sobre defunciones que ofrece la Secretaría de Salud a través del Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS), se puede hacer el desglose de información que permitan evaluar el desarrollo del Asma en la infancia, asociada con la mala calidad del aire. Del total de defunciones por asma de la población de 0 a 17 años, la población de menor de 5 años representa el porcentaje más alto de decesos, siendo del 58% en el 2009.

El indicador permite apreciar a los niños y niñas en primera infancia como la población más vulnerable ante este problema.

Por otro lado, la Asociación Latinoamericana de Tórax, presentó en marzo de 2011 su Declaración sobre las Enfermedades Respiratorias Crónicas No Transmisibles (ERNT), donde expresó que estas enfermedades representan el 4% de todas las enfermedades y causan 7% de las muertes en el mundo. Cuando extendemos el análisis a las defunciones por ERNT, podemos observar que del año 2006 al 2007, la causa de muerte por asma tuvo un decremento importante en el porcentaje con respecto a las demás ERNT, pasando del 17% a 10% de las defunciones por esta causa, sin embargo, este cambio se debió al incremento en las defunciones en otros rubros que incluyen la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y Cáncer de Pulmón.

Cuando hacemos el desglose por rango de edad, encontramos que las muertes en la población de 0 a 4 años de edad por ERNT representan el 80% de los decesos por este factor; mientras que en la población de 0 a 17 años ésta se ubica en las 3.2 muertes por cada 100 mil habitantes. Cuando nos enfocamos en los niños y niñas de 0 a 4 años de edad, el indicador se eleva a 9.9 defunciones, es decir tres veces más alta.

Por otro lado, el total de casos atendidos por infecciones respiratorias agudas (IRA) subsecuente en la población de 0 a 4 años durante el 2008, ha sido el más alto desde el 2000. El incremento en este indicador nos permite suponer que existe una prevalencia de enfermedades respiratorias que ha ido incrementando con el tiempo. El Estado de México, Jalisco y el Distrito Federal son las entidades con mayor número de niñas y niños atendidos por casos subsecuentes de IRA.

Aunado a lo anterior, en universidades de Estados Unidos y Australia8 se ha estudiado la relación entre los nacimientos prematuros y la contaminación del aire, especialmente en aquellas mujeres embarazadas que viven cerca de vialidades concurridas, lo que afecta no sólo la vida de las madres, sino también la de los niños que no alcanzan un pleno desarrollo de sus órganos en el periodo de gestación.

En el Artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), ratificada por México en el año de 1990, el Estado Mexicano se comprometió a reconocer el derecho de niñas y niños a gozar del más alto nivel posible de salud y de esta forma adquirió la obligación de garantizar los servicios y tomar las medidas necesarias para asegurar la plena aplicación de este derecho. El derecho de nuestros niños y niñas a respirar aire limpio se encuentra incluido en el derecho medio ambiente sano que es obligación del gobierno garantizar.